Josué Dorrio (Bilbao, 3/3/1994) se convirtió el pasado miércoles en el séptmo jugador del Vitoria que debuta con el Eibar en tan sólo año y medio y que lleva vigente el convenio de filialidad que ambas entidades firmaron en junio de 2015. Iñigo Barrenetxea, Asier Etxaburu, Imanol Corral, Ander Gayoso, Markel Areitio e Imanol Sarriegi -cinco de ellos vizcaínos- son los otros futbolistas del filial a los que Mendilibar, ya sea en Liga o en Copa, ha dado ya la alternativa.

“El objetivo del filial tiene que ser ese, que cuando el míster del primer  equipo tenga que echar mano de  ellos, los chavales estén preparados.  Los jugadores del filial ven que es  una realidad el poder dar ese salto, y  cuando lo han dado han cumplido  con nota alta”, destaca Mikel  González, Director del fútbol base  del Eibar, quien valora muy positivamente  que el Vitoria esté sabiendo combinar la formación con  buscar el ascenso: “Hay mucha rotación  en las alineaciones del filial,  todos están preparados y con ritmo de competición y, cuando suben con  Mendilibar, el jugador que reemplaza  a Josué, Sarriegi, etc, está preparado”.  Y añade González: “La gente del staff técnico y los jugadores  trabajan día a día para obtener  buenos resultados. Se ha juntado gente de mucho nivel y ojalá tengan el premio a final de temporada”. 

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